martes, 29 de mayo de 2012

CAPITULO 37

-No. Creo-digo palabra a palabra mientras mi entusiasmo va en aumento.
-Lo que oyes-me afirma Nat
-¿Y por que no me lo ha dicho?
-Querría que fuese una sorpresa-responde Celia
-Que fuerte...¡Va a volver!-exclamo dando saltitos por la habitación
-¡Lo se!-exclaman ellas también, imitándome

No me lo puedo creer. Va a volver. Que flipe, hace mil que no le veo ¿Habrá cambiado? Han pasado tres años ya...pero seguro que sigue siendo el mismo genio que siempre. Antes hablábamos un montón cuando se fue de la ciudad...pero fuimos perdiendo contacto.

-Jo...que guay...-murmuro- ¿Cuándo viene?
-Eso, ya, si que no lo se...-se disculpa Nat
-¡Que cabroncete! ¡No me ha avisado de nada!-me quejo, pero con una sonrisa de oreja a oreja

<<¡Toc, toc!>> suena la puerta

-¡Chs! Sara-me chista mi hermano- Jaime ha invitado al zanahorio a cenar ¿Te importa?
-¡¿Como?!
-¿Zanahorio?-preguntan Nat y Celia al unísono
-¡Que es color fuego!-exclama asomando la cabeza por la puerta de mi habitación
-Lo que tu digas-le dice Jaime revolviendole el pelo a Fonsi y entrando en mi campo de visión
-Lo preguntare por ultima vez-propongo-¿De. Qué. Os. Conocéis?-les pregunto como si fueran tontos
-Somos primos-contestan a la vez
-¡Ni de coña!-grito sorprendida
-No empecemos con lo de: "¡Ni de coña!"-me reprende Jaime con una carcajada
-Pero si no os parecéis en nada-reprocha Celia-me parezco, yo, mas a tí-señala a Fonsi- que tú a Jaime
-Y tenéis apellidos diferentes-añado sin procesar la historia
-El primero apellido, sí, pero el segundo es igual-me explica Fonsi-nuestras madres son hermanas y la mía se caso con un descendiente de escoceses y de hay he sacado los genes
-Jaime Derquí Alañejo y Alfonso Fresnada Alañejo-nombra Jaime a los dos
-Que fuerte...-digo desplomándome en mi puff con forma de guante - ¿Alfonso?-pregunto alzando la vista y mirando los ojos verdes de Fonsi mientras reprimo una sonrisilla
-No te rías-dice con una sonrisa y apuntándome con un dedo acusador-¿Por qué crees que me presente como Fonsi y no como Alfonso? ¡Así no se liga!
-Entonces ¿se queda a cenar o no?-interviene mi hermano divertido por la conversación, cada vez le cae mejor Fonsi
-Esta bien....-desisto





miércoles, 9 de mayo de 2012

CAPITULO 36


-¡Pero, pero, pero-suelto atropelladamente-¿os conocéis?!
-¡¿Qué haces tu aquí?!-pregunta Fonsi alzando la voz
-¿Eso no debería preguntarlo yo?-Jaime dice elevando el tono
-¿Alguien me contesta?-muevo una mano entre ellos dos para que me hagan caso
-Soy el novio de Sara-le informa haciendo como si se levantase el cuello de la camisa
-¡Ni de coña!-suelta Jaime
-¡Que no soy tu novia!
-¿Sois novios?-con un tono de voz celoso
-¿Pero tu no me escuchas Jaime?
-¿Y tu que haces aquí?-pregunta Fonsi de nuevo
-Yo vivo con Sara-informa haciendo el mismo gesto de la camisa de Fonsi
-¡Ni de coña!-suelta Fonsi
-Es verdad-confirmo
-¿Pero por que vives con este pintamonas?
-¿Pero por que sales con este pintamonas?-espetan estos dos a la vez las diferentes preguntas
-Vive aquí por que si no estaría debajo de un puente-exagero-¡Y que no salgo con el! ¡Lo que pasa es que es un chantajista!
-¿Eres pobre?-pregunta Fonsi
-Que voy a ser pobre-responde
-Por que ibas a vivir debajo de un puente…
-Era broma-aclaro
-¿Pero salís juntos o no salís?

Me doy un chopo en la frente por desesperación. En ese momento, en medio de todo este barullo de preguntas y respuestas sin sentido entra mi hermano en casa, deja las llaves y se mete con nosotros en el salón.

-Buenas tardes señoras y señores-saluda mi hermano haciendo una reverencia que me hace sonreír- Jaime-Fran suelta una carcajada mientras Jaime le saca la lengua a mi hermano
-Me cae bien este tío-dice
-¿Quién eres?-pregunta Álvaro
-Soy el novio de Sara-responde
-Que no soy tu novia…-gimoteo
-¿Sales con un zanahorio?-pregunta otra vez mi hermano sin ninguna mala intención. El es así
-¡Eh! Que me mi pelo es color fuego-se defiende pasándose una mano por sus mechones rizados
-¿Enserio?-preguntan mi hermano y Jaime al unísono
-Si lo tocas, te quemas-expone Fonsi moviendo los dedos con deje misterioso. Álvaro y Jaime alargan la mano para tocarle el pelo
-¡Uh! Esto está que arde-bromea mi hermano poniendo voz de sarasa
-¡Llamar a los bomberos!-grita Jaime poniendo la misma voz
-¿Se siente sola?-pregunto captando su atención
-¿Quien?-interrogan  al unísono con curiosidad
-¡La neurona que os queda!-les grito y doy media vuelta subiendo las escaleras con paso fuerte. Que desesperación de conversación. No puede ser que sean tan tontos. ¡Tontos!
-Esta con la regla-oigo decir a mi hermano
-¡Te he oído!-me doy la vuelta y tiro mi zapato a la cabeza de Álvaro con gran puntería, pero que esquiva con facilidad, y sigo mi camino
-No me has dado-me chincha
-¿Pero salís juntos o no?-pregunta OTRA VEZ Jaime cuando estoy en el ultimo escalón
-¡Que si tío!-Fonsi le da un codazo asintiendo con la cabeza

Me doy de cabezazos contra la pared. Suelto un suspiro y abro la puerta de mi habitación. La cierro tras de mi y me siento apoyada en ella cerrando los ojos

-¡¿Por que estabas desnuda en la ducha con Jaime y quien es ese cañón pelirrojo que tienes que tienes en el piso de abajo?!- preguntan Nat y Celia, casi gritando, que sin saber como, han entrado en mi cuarto, haciéndome pegar un chillido monumental del susto.

-¡Joder! Que me da un chungo del susto- exclamo posando mi mano en el corazón. Es verdad, con todo el asunto del sueño-recuerdo no les he contado nada

Inspiro profundamente y procedo a contarles todos y cada uno de los detalles de estos dos últimos días. Pero lo que me cuentan, después de varios gritos de emoción por mi historia, me deja sin palabras.

jueves, 3 de mayo de 2012

CAPITULO 35

Nos alejamos de Isma, que él sus amigos miran a Fonsi con mirada asesina. Normal, yo también lo estoy haciendo, pero disimulo con una sonrisa mientras me rodea con su brazo. Intento separarme un poco pero me da un pellizco de monja en el brazo

-¡Ay!-me froto el brazo- me has hecho pupa-digo con voz de niña pequeña
-Disimulas muy mal, guapa- me dice sonriendo
-Y tu demasiado bien, gilipollas-respondo yo también sonriendo
-Sin faltar ¿eh?, que te estoy haciendo un favor saliendo con tigo-alzo una ceja- ¡te he dicho que no levantes la ceja, que a mi no me sale!

Cruzamos la primera esquina e intento separarme de Fonsi.

-Suéltame ya ¿no?-le digo intentado zafarme de su brazo
-Ni lo sueñes muñeca-responde dándome un pico-nos están siguiendo-miro para tras. Efectivamente, dos de los amigos de Isma nos están siguiendo
-¿Qué es esto? ¿CSI?-pregunto indignada

El ríe ante mi ocurrencia pero no responde. Tiene una risa bonita, agradable para los oídos. Transcurre el paseo, entre besos falsos y fríos, y charlas sin importancia, que aunque no tengan el menor sentido, me hacen reír de vez en cuando. Los “espías” de Ismael no saben espiar. Disimulan peor que yo los besos con Fonsi, y eso ya es decir. Fonsi compra un helado y me obliga a comerlo con el, compartiendo el mismo cucurucho para fortalecer la fachada de “novios” que me ha impuesto. Me lleva por un camino que no conozco, en vez de girar a la izquierda, que es por donde se va a mi casa, tira todo recto.

-¿A dónde vamos?- pregunto
-A mi casa
-¡A no! Vamos a la mía-digo con desconfianza girando bruscamente a la izquierda
-¿Y eso porque?-pregunta él pícaramente
-Por que a saber lo que puedes hacerme en tu casa…
-¡Ni que fuera un psicópata!- exclama mosqueado
-Los chantajistas normalmente son psicópatas-le recrimino
- Touché

Empieza la paranoia. ¿Y si alguien nos ve? ¿Y si no cumple el trato y envía la foto a todo el mundo? Por lo que he podido ver, en la breve charla que hemos mantenido con Isma, que por cierto, se a comportado como un caballero incluso con mi “novio” chinchándole, que Fonsi es bastante popular, las chicas les miraban embelesadas-al contrario que a mi, que parecía que me iban a matar con la mirada por el mero hecho de rozar a Fonsi- y los chicos, algunos con envidia y otros con admiración, excepto el grupo de Ismael que lo miraba con resentimiento. ¿Qué puede haber pasado para que se odien tanto mutuamente? No lo entiendo. Bueno, si lo entiendo, mi relación con Elisa es bastante parecida. Pero yo no le quito los novios ¿no? Bueno, tampoco es que merezcan mucho la pena, porque con la forma de ser de Elisa, no puede conseguir ningún partido decente por muy guapa que sea, que lo es. Melena morena brillante, ojos verdes y una piel pálida de porcelana, si no fuese por lo irritante que es y la mueca de asco que tiene grabada en la cara cada vez que se cruzan nuestras miradas, seria la chica mas popular de todo el instituto, pero ese puesto lo tiene Cloe. El caso es que los novios de Elisa son: o muy guapos y muy tontos, o muy majos pero feos.

Sin darme cuenta ya estoy en casa, casi me la paso. Ni siquiera me he dado cuenta de los besos de Fonsi, ni de lo que hemos hablado. Miro hacía tras <<No es posible>> pienso. <<Como se puede ser tan tonto>> Los “espías” están escondidos detrás de un arbusto
<< ¿Qué se creen? ¿Los boinas verdes?>> Suspiro

-¿Tienes condones?-pregunta lo suficientemente alto para que los dos amigos de Isma nos escuchen. Si hubiese estado bebiendo agua, la hubiese escupido al escuchar esa pregunta. ¡Será cretino!
-Si-respondo a regañadientes con una sonrisa falsa y le hecho una mirada asesina
-Perfecto-dice otra vez en alto sin hacer caso a mi reproche mudo

Entramos en casa. Dejo las llaves en el cuenco y la mochila en la entrada y entro en el salón. Jaime hace lo mismo.

-Bonita choza-dice poniéndose los brazos detrás de la cabeza observando la casa
-¿A que ligue te has traído hoy preciosa?-pregunta Jaime entrando en el salón
-¡¿Jaime?!-pregunta Fonsi gritando
-¡¿Fonsi?!-pregunta Jaime también
-¡¿Os conocéis?!-pregunto yo perdida

martes, 24 de abril de 2012

CAPITULO 34

El despertador resuena por toda la habitación. Tanteo la mesilla con la mano hasta que lo encuentro y lo tiro contra la pared para que se apague. Creo que más bien que apagarlo lo he roto. Reprimo una mueca. Estoy agotada y solo quiero seguir durmiendo. Me doy media vuelta y vuelvo a cerrar los ojos. Pero en una fracción de segundo, cuando me percato vuelven ha estar abiertos contemplando un rostro, que ahora, dormido, resulta angelical, pero cuando esta despierto, puede resultar frustrante, a la vez que irresistible. << ¿Qué hace Jaime en mi cama?>> << ¡¿Hemos hecho algo?!>> No, no, eso no es posible. Saco mi dedo índice de debajo de las sabanas y toco su cara como si fuese el timbre de una casa. Para saber si es real, o me estoy imaginando que está aquí.

-¿Se puede saber que haces?-me pregunta con voz somnolienta sin abrir los ojos
-¡Uy! ¡Pero si eres de verdad!-digo sin asimilar la situación
-En realidad, puedo ser todo lo que quieras-dice esta vez con esos ojos, que aun siendo marrones, hipnotizan a cualquiera. Se acerca a mi con su sonrisa picara, característica de él
-Creo que tenemos que ir a clase-digo apresuradamente recordando todo lo de ayer

Se destapa y se pone de pie. Esa camiseta de tirantes que lleva deja poco para la imaginación. Valla espalda que tiene. Me muerdo el labio. Él se da la vuelta y me mira. Cuando se da cuenta de cómo le estoy mirando, esboza una sonrisa de triunfo. Agito la cabeza y borro de mi rostro cualquier signo de deseo hacía él.

-Buenos días preciosa- me dice guiñándome un ojo antes de salir de la habitación.
-Gracias-digo antes de perderle de vista, por lo que hizo ayer por mí. La verdad es que se porto como un caballero. Hay que ver lo tonto que es a veces y lo tierno que es otras.

Me ducho y me visto. Llevo puestos unos pantalones cortos y altos, a rallas verticales blancas y negras. Por dentro, una camiseta de tirantes gris, que en la espalda esta escrito con letras azul marino: “Quien dijo que lo importante es participar, no gano nunca”. Me hago una trenza que cae por mi espalda y me pongo unas “converse” bajas del mismo color que la camiseta.

Me encamino hacía el instituto sin esperar a Jaime. Las clases transcurren normalmente. Estoy un poco depre, pero no lo suficiente para que la gente se de cuenta. Suena el timbre de la última hora. Recojo mis cosas. Tengo que ir a la puerta del instituto de Fonsi e Ismael. << ¿Por qué tiene una foto de eso?>>  << ¿Por qué es tan capullo de hacerme chantaje con una foto de eso? >>. Camino por las calles. Todavía me acuerdo de cómo ir. Y eso que ha pasado un año desde que cortamos Ismael y yo. Giro a la derecha, después izquierda. Izquierda de nuevo. Derecha. Izquierda. Derecha. Derecha. Sigo recto y llego. La entrada esta desierta. Ellos salen cuarto de hora después que nosotros. Espero apoyada en la pared de al lado de la verja. Apenas sin darme cuenta, empieza a salir la gente. Los primeros que cruzan la puerta, supongo yo, que son de 1º de la ESO. Sale gente y gente. Los últimos que quedan ya por salir, son los de 4º de ESO, mi curso, 1º y 2º de bachillerato, que caminan a paso lento hacia la entrada, charlando y haciendo el tonto. Muevo mi pierna derecha de arriba abajo golpeando el suelo con impaciencia.

-¿Sara? ¿Qué haces tu aquí?-me pregunta una voz que reconozco al instante- Que agradable sorpresa-me dice con una sonrisa-cuanto tiempo…
-Isma-saludo contenta- pues ya ves, aquí esperando…
-A mi- termina la frase Fonsi rodeando mis hombros con su brazo y apretándome contra él. Reprimo una mueca- ¿Qué tal cariño?
-Hola amor-digo con una sonrisa, mas falsa no se ha visto. Me besa, en la boca, yo aprieto los labios y alejo mi cabeza- ¿Muy bien y tu?-pregunto intentando sonar cariñosa, pero consiguiendo sonar como un robot. Visualizo la cara de irritación de Ismael.

viernes, 20 de abril de 2012

CAPITULO 33

Despierto jadeando en el sofá, el sudor corre por mi frente y unas lágrimas han cubierto mis mejillas. Me cuesta respirar. Hacia mil que no tenia este sueño, bueno, mas que sueño, un recuerdo que aparece en mis sueños. Coloco la mano en el pecho. El corazón me late a mil por hora. Empiezo a ver borroso gracias a las lágrimas que se apelotonan en mis ojos. Creía que lo de los sueños con esa tarde de hace 5 años se habían acabado. Me abrazo a mis rodillas para aplacar este sentimiento de culpa que siempre he tenido. Me vienen imágenes de ese día en el que fui con ella a la compra. Lo mal que me porte con ella. El momento en el que me salvo de ser atropellada. Los meses siguientes en el hospital esperando a que se despertase del coma. Dos años. Dos años esperando que despertase. Cinco años culpándome a mi misma por lo ocurrido. Me balanceo e intento respirar pero solo consigo llenar un poco los pulmones, ni siquiera me percato de que Álvaro y Jaime acaban de entrar a casa con bolsas y se han callado al oír mis sollozos. Mi hermano entra en el salón y se frena al verme, levanto la vista para encontrarme con sus ojos grises llenos de preocupación, no puedo evitar romper a llorar aun más fuerte.

-O…ot…otra ve..vez- consigo decir entre sollozos

No hace falta que le diga nada más, Álvaro me entiende a la perfección. Se sienta conmigo en el sofá y entierro la cabeza en su hombro y lloro con más fuerza aun si es posible. Jaime me mira con preocupación y confusión.

-No fue culpa de nadie-repite mi hermano, después de mucho tiempo, esa frase que he escuchado tantas veces, pero que solo de su boca suena sincera
-S..si..si lo fu..fue-repito yo también
-Jaime, Trae un vaso de agua, por favor-le pide Álvaro
-Claro-contesta Jaime como un robot dirigiéndose a la cocina, una de las pocas veces que le veo sin su sonrisa característica

La camiseta de Álvaro se oscurece por donde caen mis lágrimas. Me pone una mano en la cabeza y me pega más a él. Me tranquilizo poco a poco, bebo el vaso que a traído Jaime, aunque este ya no se encuentra presente. Mi hermano me susurra palabras de consuelo, que hacen mella en mí hasta que dejo de llorar. Seguimos abrazados así, una hora más. Mis parpados empiezan a cerrarse y Álvaro se percata de ello. Me coge en brazos como si fuese una niña pequeña y me lleva a mi habitación. Me deja en la cama.

-No quieres cenar ¿no?-niego con la cabeza-Bueno, buenas noches pequeña-dice dándome un beso en la frente antes de marcharse- si necesitas algo, tan solo llámame
-Gracias-susurro

Me meto debajo de las sabanas y me siento apoyando las rodillas contra mi pecho y rodeándolas con los brazos. Sigo sintiendo ese agujero en el pecho, pero me siento mucho mejor. Solo mi hermano sabe que hacer con estas situaciones, no tiene que hablar mucho, solo abrazarme y decirme unas pocas palabras que me hagan sentir bien.

Me froto los ojos con las manos. Seguro que estoy horrible de tanto llorar. Esbozo una sonrisa triste.

-Sara…-dice Jaime con cautela entrando en mi habitación, ya con el pijama puesto. Unos pantalones largos a cuadros y una camiseta de tirantes que deja ver sus músculos- ¿Te encuentras mejor?
-Si-respondo-Gracias
-Bueno-suspira rascándose la cabeza, se ve que estos asuntos no se le dan bien-no se lo que ha pasado…pero si quieres contármelo o necesitas algo tan solo llámame- dice con las mismas palabras que mi hermano, pero con un deje nervioso-bueno…adios…

Da media vuelta para salir de mi cuarto.

-No me dejes sola- le sujeto por la camiseta con unas lagrimas aflorando en mis ojos- No me dejes sola-repito con voz quebrada

Me mira asombrado. Pero no pone ninguna pega y no dice palabra. Tan solo se mete con migo en la cama y yo, ante su sorpresa, me entierro entre sus brazos…

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