jueves, 14 de marzo de 2013

CAPITULO 48

Camino por la calle con el uniforme de fútbol aún puesto y la mochila de deporte colgada en el hombro. hacía mucho que no iba a entrenar y me han echo correr mucho. Durante las dos horas del entrenamiento, para ser exactos, así que estoy totalmente agotada. Ni si quiera había tenido fuerzas para meterme en los vestuarios y darme una ducha, así que en estos momentos tengo ese olor a humanidad característico de cuando haces deporte. Nada más llegar a casa, me daré una ducha calentita y me tiraré en la cama para que mis músculos dejen de quejarse, aunque no después de llamar a las chicas para que me hagan compañía. No tengo dinero para el bus así voy andando a casa, cuando a lo lejos veo a una chica sentada en la acera. La chica está con la cabeza entre las rodillas y sus hombros se convulsionan a medida que a cada paso que doy se escuchan unos sollozos. Ahí es cuando me doy cuenta de que está llorando. Y no solo eso. También esta completamente empapada, cosa extraña, ya que hace un sol espléndido. Me paró en frente de ella sin que se de cuenta.

-Hola...-saludo-...¿te encuentras bien?-la chica levanta la mirada y me mira con unos ojos asustadizos y rojizos de llorar, cubiertos por unas gafas, que francamente no debería llevar nadie en su vida.
-Estoy bien-murmura. Pero su mentira se hace luz cuando rompe en un sollozo que intenta controlar sin resultado.

Ella es guapa. No una belleza tipo exótica de la que llama tu atención. Simplemente guapa. Tiene el pelo de un negro liso, con flequillo. Las puntas las tiene abiertas pero dándole un poco de atención a ese pelo, sería la envidia de muchas chicas. Incluyéndome a mi. Detrás de esas gafas horrorosas esconde unos ojos azules preciosos, parecidos a los de Celia, solo que en un tono más oscuro. Su cara a recibido los mismos tratos que su pelo, así que tiene los poros bastante abiertos, pero al igual que con su cabello, eso se arregla fácil. La ropa ya es otro mundo, parece ropa de abuela y puede ser hasta aún más feas que las gafas.
Una vez terminado mi chequeo, que me ha dado la información de que esa chica no se ha molestado en cuidarse ni cinco minutos, aunque tiene un buen cuerpo, me siento al lado de ella, más que nada porque sigue sollozando y me están entrando ganas de llorar a mi también. Odio ver a la gente llorar, porque me pongo muy sensible.

-No llores, ¿vale?-le susurro pasando un brazo por su hombro. En otras circunstancias seguramente la chica me habría apartado. ¿Que desconocido te trata con esas confianzas? Al parecer solo yo, pero la chica está demasiado frágil, que cuando la toco, rompe a llorar más fuerte-¿Como te llamas?
-Car...Carla-contesta entre lagrimas
-¿Y que te ha pasado?-pregunto suavemente. Carla vacila un momento pero después contesta. Aunque me doy claramente cuenta de que es mentira cuando las palabras salen de sus labios
-Me caí a la fuente-contestó. Yo levante un ceja y ella se mordió el labio- Vale...me tiraron a la fuente-vuelve a derramar más lagrimas.
-¡¿Como?!-¿quien puede ser tan hijo de puta de tirar a alguien a una fuente?-¡¿Quien?!
-Unas compañeras de clase...-confesó
-¿Porque?-pregunto en incrédula
-¿Porque? ¿Como que porque?-rie ella sin humor-¡Mirame!-se señala ella entera- soy fea, estoy gorda y nadie me quiere a su lado. Es como si estuviese en cuarentena-se saca las gafas para limpiarse las lagrimas-No se ni siquiera porque te estoy contando esto contigo
-¡No eres fea! ¡Y claramente tampoco estás gorda! Por Dios, si estás más flaca que yo-ella me miró de reojo
-No es verdad, a de más, tu eres guapísima, seguro que van un montón de chicos detrás de ti-si, el único hombre que va detrás de mi es Jaime, y me gustaría que dejara de hacerlo-Él ni sabe que existo
-¿Él?-pregunto a la vez que ella, al salir esas palabras de sus labios, se tapa la boca y se sonroja-¿Hay un él?
-Si...-responde con un hilito de voz después de unos largos segundos
-¿Como se llama? ¿De que le conoces?-pregunto emocionada, aunque no se porque, porque conozco a esta chica de tres minutos
-Va a mi clase, aunque el seguramente no sabe ni mi nombre, aunque siempre le dice a la gente que me dejen en paz y que se busquen algo que hacer cuando se meten conmigo...-dijo con voz soñadora y luego puso una sonrisilla de enamorada-Se llama Fonsi
-¡¿Fonsi?-no puede ser esa coincidencia
-Si...aunque tiene novia...

¡¿que Fonsi tiene novia?! ¡No me había dicho nada!

-¿Quién...quién es su novia?
-No la conozco...va a otro instituto, pero se llama Sara
-¡¿Sara?!-pregunté demasiado alto provocando que me mirase con cara rara. La gente todavía debía de creer en la farsa de Fonsi y mía, ¿no le iba a decir a todo el mundo que habíamos cortado? Me levanto de la acera y le tiendo una mano a Carla. Ella me mira extrañada-Va a venir a mi casa
-¿Por...por...porque?-tartamudea poniéndose roja como un tomate. Parece que se acaba de dar cuenta de que me acaba de decir todas esas intimidades suyas, como si no las hubiese dicho voluntariamente y se les hubiesen escapado
-Te tengo que explicar muchas cosas-respondo pensando en Fonsi- Y también te voy a demostrar que no eres fea
Ella vacila unos segundos pero coge mi mano para levantarse y nos dirigimos a mi casa.





3 comentarios:

  1. Jajajaja maldito Fonsi!! :P
    Necesito el siguiente, espero que te vuelvan las ganas de continuar dentro de poco! ^^

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  2. Empece a leer la novela hace poco y me encanto. También me gustaron mucho las otras dos que tienes, pero sobretodo las de cartas a rob ¿Vas a subir mas capítulos de esa? Y esta estoy deseando leer el siguiente me encanta enserio:) Un beso muy fuerte:D

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  3. Por favor,por favor,por favor,¡Puedes seguir con la novela porfiiii!!
    Me encanta! Me la he leído en un día!! Porfavooooor siguientee ¡Que llevas muchísimo sin escribiir!! Y me tienes enganchadísima! No me puedes dejar asiií!!!

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